El Banco de Corea (BOK) se está preparando para lanzar un programa piloto que involucra a 100,000 participantes a principios de abril para probar su moneda digital del banco central (CBDC) en transacciones del mundo real.
Project Hangang, una iniciativa de tres meses que se extiende hasta finales de junio, involucra a siete bancos de Corea del Sur, incluidos KB Kookmin, Shinhan, Hana, Woori, NH Nonghyup, BNK Busan Bank y el Banco Industrial de Corea.
Los participantes convertirán depósitos de cuentas bancarias tradicionales en tokens de depósito, que pueden usarse para compras diarias en comerciantes seleccionados a través de aplicaciones bancarias que utilizan pagos de código QR. Las propiedades de tokens individuales tendrán un límite de 1 millón de wones (~ $ 690), con un valor acumulativo de 5 millones ganados por la duración del piloto.
Según Corea Times, los comerciantes participantes incluyen 7-Eleven, Hanaro Mart, Kyobo Bookstore y Ediya Coffee, junto con plataformas en línea como Hyundai Home Shopping. La iniciativa está estructurada para evaluar la viabilidad de los CBDC para simplificar los sistemas actuales de pago y liquidación, lo que potencialmente reduce las tarifas de transacción al permitir los asentamientos comerciales en tiempo real.
El BOK planea solicitar públicamente a los participantes para Project Hangang a finales de este mes. Según un funcionario de BOK citado por Corea Times, el piloto tiene como objetivo minimizar los roles intermediarios dentro de las transacciones, evaluando así las eficiencias prácticas de un modelo CBDC sobre los procesos bancarios tradicionales.
Esta fase de prueba del mundo real se basa en las iniciativas de investigación CBDC anteriores de Corea del Sur y marca un paso significativo hacia la integración de CBDC en la actividad económica diaria. El piloto se alinea con esfuerzos globales más amplios encabezados por instituciones como el Banco para Asentamientos Internacionales (BIS), proyectando una adopción generalizada de CBDC en capacidades minoristas y mayoristas para 2030.
El experimento representa una escalada desde el modelado teórico hasta la aplicación práctica, situando a Corea del Sur entre un grupo en expansión de países que evalúa activamente la viabilidad de los CBDC para uso minorista.